• Samuel Prieto Rodríguez

La supuesta conspiración de exterminio contra los youtubers


“Se le acabó el negocio a Werevertumorro”, “¿Adiós youtubers?”, etc. Hicieron un escándalo. Los encabezados sentenciaban a los vloggers de YouTube a la pérdida de sus ganancias en miles o incluso millones de pesos o incluso de dólares. Muchos youtubers protestaron acusando al portal de censura y de coartar su libertad de expresión.

Pero, ¿es así? La causa del alboroto fue la publicación generalizada en medios de las “directrices de contenido adecuado para anunciantes”, que no prohíben publicar lo que generalmente ponen en línea sino les dejan claro que sus videos pueden ser muy populares en la red, pero no atractivos para que un producto o servicio se anime a anunciarse con ellos. Tiene la lógica de cualquier medio comercial. ¿A alguna marca le gusta verse asociada con lenguaje vulgar o imágenes obscenas, por ejemplo?

Más aun, esas políticas no son nuevas, existen desde 2012 y la novedad real consiste en que el anunciante puede pedir no ser incluido en algún video. El resto de las restricciones son iguales e incluso el youtuber puede apelar si alguno de sus contenidos es desactivado para participar en el Programa de Obtención de Ingresos.

Evitando interpretaciones intermedias, el texto específico que causó la polémica es este:

El punto clave es que nada es gratis. Si el acceso a los videoblogs es libre, el dinero que les pagan a los youtubers, que no es poco, tiene que salir de algún lado. Pero es cuestión de entender la dinámica. Una serie o película sobre intrigas políticas, violencia o drogas en televisión tiene cortes comerciales porque el rating le da suficiente audiencia, atractiva para los anunciantes quienes no sienten que su producto se asocie directamente con esos temas. Exactamente eso mismo sucede con los vlogs.

Dimensionando, pasado prácticamente un mes del escándalo, ningún youtuber se ha declarado en bancarrota. Dicho esto, el asunto no es una conspiración para el exterminio de los vloggers y cabe decir que muchos de ellos no se sirven de los recursos citados, sino que sus contenidos tienen otros enfoques. Algunos muy exitosos son sobre belleza, videojuegos o música, por ejemplo.

¿De qué tamaño es el negocio para un youtuber? Revisemos un poco. YouTube no paga por likes o por suscriptores, sino por videos vistos. A eso le llama CPC (Costo Por Click, que se refiere específicamente al play para ver el video). La cuota varía en cada país. En México, un cálculo aproximado es que por cada mil clicks el youtuber gana 5 pesos.

¿Muy poco? El chiste es el volumen. Por ejemplo, viéndolo muy conservadoramente, el Werevertumorro tiene por lo menos unas 790 mil vistas en cada video, lo que significa 3,950 pesos. Regularmente sube unos 3 videos por semana, lo que sube esto a 11,850 pesos, casi 50 mil por mes, pero las ganancias suben bastante más si está asociado con una “network”. ¿Sigue siendo poco? La antigüedad es un valor muy importante porque los videos de semanas, meses y años anteriores siguen generando miles o millones de vistas que significan muchos miles de pesos más.

Veamos otro ejemplo. Yuya es conocida por su canal sobre peinados, maquillaje y demás ideas sobre belleza. De acuerdo con el sitio socialblade.com que lleva cuenta del desempeño de los canales de YouTube, este es el de la vlogger:

Con más de 16 millones de suscriptores, cantidad que crece rápidamente, sus videos registran más de 1,600 millones de vistas. En ese escenario los ingresos del canal se estiman en 123,400 pesos por mes o 1 millón 500 mil por año.

Pero eso no es todo. El youtuber puede encontrar adicionalmente otros patrocinadores y hablar o mostrar productos o servicios dentro de sus propios contenidos, lo que le da más ganancias, al igual que otras formas de ingresos producto de su popularidad como presentaciones, conferencias, apariciones en otros medios, etc.

Ahora pongámonos en el lugar de los espectadores. ¿Qué tan relevantes son los videoblogs con respecto a otros contenidos? En México, la Encuesta Nacional de Consumo de Contenidos Audiovisuales más reciente hecha por el Instituto Federal de Telecomunicaciones, arroja datos muy reveladores:

Las personas encuestadas podían elegir más de una opción. Así, YouTube es el rey entre quienes tienen acceso a internet. 9 de cada 10 recurren a esa plataforma, muy por arriba de la segunda preferida que es Netflix con 2 de cada 10. ¿Cuáles son las preferencias de todos esos internautas? Estas:

Visto así, los youtubers no dejan de ser todo un fenómeno y los exponentes más visibles de una nueva especie creada por la era digital. El punto es poner todo en su justa dimensión.

#Internet #Audiovisual

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Periodista y productor audiovisual

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