• Samuel Prieto Rodríguez

Tokamóvil: La pantalla de contenidos y servicios más revolucionaria es un celcard


La experiencia nos dice que la televisión es un medio de entretenimiento e información muy poderoso. No es ideal para educar porque eso requiere un ejercicio permanente de interacción para que, además de la teoría, el educador pueda guiar la práctica. Lo más que llega a lograr la TV es formar ciertas conductas por imitación utilizando su herramienta más poderosa: las emociones.

Por otra parte, al menos en México, en la educación básica aprendemos civismo más o menos, ciencias naturales, matemáticas y otras materias útiles pero en el plan de estudios no está el manejo de la economía doméstica, las finanzas personales y el uso de la razón, no sólo de las emociones, a la hora de tomar una decisión que tenga que ver con un recurso tan complejo como el dinero.

Esa es justo la revolución de la que hablamos. ¿Hay una pantalla capaz de educar? Al menos en cuanto al bolsillo, ya hay una que cumple con todas las expectativas y requisitos necesarios comenzando porque casi todos convivimos con ella incluso más que con nuestro ser más allegado: el smartphone. Más aun, la manera como está diseñada la forma de autoeducarnos no implica tomar clases sino hacer lo que hacemos siempre: vivir, comunicarnos, ver cosas entretenidas en la pantalla y hacer compras.

Hugo Villanueva, el CEO de Tokamóvil, dice que su modelo de negocio es la inclusión total. Educación financiera con contenidos ágiles y entretenidos mediante su red, acceso a una línea de crédito mediante el celular y, claro, la línea telefónica móvil.

El match va mucho más allá de capsulitas con ideas prácticas. La línea de crédito es el material didáctico. No alcanza para comprar un coche pero sí es de entre mil y 2 mil pesos, suficientes para lograr algo que parece muy simple pero en realidad casi nadie tiene: un teléfono celular realmente inteligente.

O sea, ¿cómo? De varias maneras que se complementan entre ellas. Primero, Tokamóvil no ofrece telefonía de prepago, así que toda línea telefónica de esa marca tiene un paquete de datos para conectarse a internet donde no haya Wi-Fi. Luego, la tarjeta de crédito virtual que tiene integrada y que es únicamente para comercio electrónico, permite comprar apps y/o los servicios que ofrecen: el taxi o la comida de Uber, la suscripción de Netflix o la de Spotify, y así. Teléfono móvil + tarjeta de crédito virtual = celcard.

Suena bien ¿no? ¿Y cómo sabemos si estamos gastando correctamente? Lo primero es el sentido común. Si gastamos lo que podemos pagar y además lo pagamos como se debe, vamos bien. La graduación del curso, como siempre, es lo mejor del asunto porque abre muchísimas puertas. Después de un tiempo razonable de buen desempeño, todos esos buenos registros en el Buró de Crédito hacen que los bancos vean al usuario como un sujeto confiable para otorgarle créditos mayores como uno al consumo, hipotecario, automotriz, para iniciar un negocio o cualquier otro.

“Vamos a hacer una inclusión financiera por la buena y desde abajo”, dice Hugo Villanueva. Ventajas a borbotones. Pero como suena tan bien, revisemos entonces qué tan confiable es.

Tokamóvil es una iniciativa de Toka, compañía conocida ampliamente en el medio empresarial y laboral por sus medios de pago como vales de despensa, de gasolina y otros varios. De hecho, como todo operador móvil virtual, es una telefónica de nicho y sus primeros clientes potenciales cautivos son los varios que ya tienen en sus demás servicios. Sin embargo, están abiertos a que quien guste contrate su celcard mediante el sitio web.

La red por la que corre es la 4G de Telefónica Movistar. Boris Velandia, director de negocios mayoristas de esa firma, dice que es la que tiene más operadores móviles virtuales, que elige a cada uno minuciosamente estudiando su plan de negocio y sostiene que “el mercado mexicano está esperando cosas como la que está haciendo Toka hoy”. Agrega contundente: “Tokamóvil está dando un valor agregado que nadie más ha dado en el mundo”.

El respaldo de la tarjeta de crédito virtual es de Visa. Su directora general en México, Luz Adriana Ramírez, dice que de todos los pagos que se hacen en este país el 14.5 por ciento son electrónicos pero están creciendo tan rápido como un 28.3 por ciento al año. “Los pagos móviles se están convirtiendo en el nuevo paradigma de los servicios financieros”, sostiene, al mismo tiempo que elogia el invento del celcard de Tokamóvil como una herramienta ideal para incluir a cada vez más mexicanos en los servicios bancarios.

Visto así, Tokamóvil tiene bastantes innovaciones y ventajas con respeto a otros medios de pago móviles que están llegando al mercado mexicano como Samsung Pay y algunos más marginales como la posibilidad de pagar Netflix con el plan de postpago de AT&T o el monedero electrónico con que se puede pagar un café en Starbucks mediante el smartphone.

Inclusión financiera y modernización de los medios de pago.

#Periodismo #Finanzas

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Periodista y productor audiovisual

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