• Samuel Prieto Rodríguez

El reporte financiero anual de Televisa


Las ventas netas de Televisa en 2017 disminuyeron 2.1 por ciento con respecto al año anterior, atribuible a la disminución de los ingresos en el segmento de contenidos y en menor medida a ventas bajas en otros negocios. La utilidad de los segmentos operativos disminuyó 3.8 por ciento con un margen de 38.4 por ciento.

Sin embargo, la utilidad neta atribuible a los accionistas subió 21.6 por ciento como reflejo de varios factores, particularmente la disminución de gastos financieros y otros, e incremento en la participación de la utilidad de empresas asociadas y negocios conjuntos, aunque esas variaciones favorables también se vieron compensadas por un aumento importante en depreciación, amortización y un aumento en impuestos sobre la renta.

Hacia el final de enero, aquí en El Despacho del Productor vimos que Televisa debió admitir que ante la Securities and Exchange Commission de Estados Unidos y la Bolsa Mexicana de Valores que había encontrado “ciertas debilidades” que eran básicamente de seguridad en el manejo de su información financiera.

La cuestión desató una serie de investigaciones legales por parte de despachos que representan a los inversionistas, pero mientras la televisora presentó la modificación correspondiente de la Forma 20-F/A a su reporte del ejercicio fiscal del año antepasado y tras anunciar una auditoría externa de PricewaterhouseCoopers, descartó cualquier tipo de indicio de que alguna deficiencia haya resultado en registros incorrectos o imprecisiones en sus estados financieros.

Dicho eso, revisemos los resultados de 2017 por segmento de negocio.

En cuanto a contenidos, las ventas anuales disminuyeron en 7.3 por ciento. Las del cuarto trimestre cayeron 9.3 por ciento con respecto al mismo del año anterior.

Las ventas anuales de publicidad disminuyeron en 10.8 por ciento y las del último cuarto de 2017 fueron 14.7 por ciento menores.

El argumento que sigue esgrimiendo es que la publicidad vendida por adelantado, la cual representa la gran mayoría de los ingresos publicitarios en un año determinado, tiene precios por spot basado, entre otros factores, en los ratings de años previos. La determinación del precio de dichos inventarios se mantiene fija, sin importar si hubo cambios en los niveles de audiencia al momento de la transmisión.

Televisa sostiene que sus ratings de 2017 se elevaron sustancialmente y que sus clientes lograron su objetivo de audiencia con un gasto menor y prácticamente sin necesidad de acudir al mercado spot. Este efecto negativo fue particularmente adverso durante el cuarto trimestre, considerando la importancia de los ingresos de ese mercado en los últimos meses del año.

Para evitar que eso continúe sucediendo, la televisora migró a un mecanismo para determinar precios basado en ratings. Aquí mismo, en El Despacho del Productor, lo mostramos desde la óptica de su plan comercial 2018, sin embargo, en este nuevo esquema de ventas, los depósitos provenientes de la comercialización por adelantado se incrementaron 1.8 por ciento considerando algunos contratos que se concluyeron poco después de iniciado el año.

En cuanto a la venta de canales, las explicaciones tampoco han variado. Las entradas de dinero en 2017 disminuyeron 7.8 por ciento porque Megacable continúa sin incluirlos en su sistema desde septiembre de 2016. Sin embargo, en el cuarto trimestre sí hubo un aumento de 9.5 en esos ingresos.

El incremento anual en la venta de programas y licencias fue de 1.7 por ciento que se explica principalmente por una entrada de dinero no recurrente de otros acuerdos locales de licenciamiento. La cuestión es que las entradas fijas bajaron en el último cuarto de 2017 porque las regalías recibidas por Univisión fueron de 78.8 millones de dólares en comparación con los 90.4 millones de ese lapso de 2016.

Visto el desempeño de las áreas del segmento operativo de contenidos, la utilidad anual disminuyó 13 por ciento y el margen fue de 37.7 por ciento.

Ahora veamos cómo le fue a Sky. Sus ventas anuales crecieron 1.2 por ciento, aunque el número de suscriptores activos netos se redujo en 23,993, quedando en 8,002,526 al 31 de diciembre. En Centroamérica y la República Dominicana cerró el año con 174,809 abonados.

La base de clientes con paquetes de alta definición aumentó en 20 por ciento llegando a representar aproximadamente el 7 por ciento de la base total de suscriptores. En adición, los ingresos por cada uno de ellos crecieron anualmente un 6 por ciento.

La utilidad anual de Sky como segmento operativo aumentó 2.1 por ciento y el margen fue 45.5 por ciento.

Un problema que enfrenta esta empresa de televisión satelital de paga es que le será muy difícil aumentar su base de suscriptores y superar las ventas récord que tuvo en 2016 gracias al apagón analógico que, de otra manera, habría dejado a muchos miles de receptores de TV sin señal alguna.

En busca hacer más atractiva su oferta, como lo dijimos aquí oportunamente, comenzó a ofrecer servicios de triple play utilizando la red de América Móvil para telefonía e internet con el permiso del IFT. Claro, no tan en forma sin pasar antes por la renuencia del operador preponderante en telecomunicaciones y la orden de la Suprema Corte de Justicia de que abra su red a la interconexión de sus competidores en tanto no haya condiciones de competencia real en el mercado.

En el segmento operativo de TV por cable, las ventas anuales de Televisa se incrementaron en 3.6 por ciento. Las unidades generadoras de ingresos (RGUs, por sus siglas en inglés) alcanzaron las 10.1 millones. Aclarando, una RGU es un usuario de cada uno de los servicios de triple play, es decir, un suscriptor puede representar más de una si contrata televisión de paga, internet y telefonía.

La utilidad anual del segmento operativo se incrementó en 6 por ciento y el margen alcanzó 42.5 por ciento, equivalente a un aumento de 100 puntos base respecto a 2016.

En el segmento de otros negocios las ventas anuales disminuyeron 5.1 por ciento, lo que se explica principalmente por el desempeño de la parte editorial y de futbol. La utilidad anual fue menor en 52.9 por ciento considerando que al negocio de distribución de películas de largometraje tampoco le fue tan bien.

Al 31 de diciembre de 2017 la posición de deuda neta consolidada (total de deuda, arrendamientos financieros y otros documentos por pagar, menos efectivo y equivalentes de efectivo, inversiones temporales e inversiones no circulantes mantenidas al vencimiento y disponibles para la venta) era de 79,273.1 millones de pesos.

En octubre, Televisa concluyó la colocación de Certificados Bursátiles por un monto de 4,500 millones de pesos con vencimiento en 2027 y una tasa de interés anual de 8.79 por ciento, registrada en la Comisión Nacional Bancaria y de Valores. En noviembre, contrató deuda a largo plazo con tres bancos mexicanos por un monto principal de 6,000 millones de pesos.

Así, en diciembre pagó anticipadamente el monto total del principal de su débito por 500 millones de dólares con vencimiento en 2018 a un precio acumulado de 9,841.7 millones de pesos (511.7 millones de dólares), que incluyó gastos relacionados e intereses devengados pendientes a la fecha de pago.

De esa manera mejoró su perfil de deuda, extendió los vencimientos y dejó de estar tan expuesta a los vaivenes del dólar.

La televisora más grande del mundo de habla hispana enfrenta retos en todos sus segmentos operativos.

#Televisa #Televisión #Finanzas

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Periodista y productor audiovisual

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