• Samuel Prieto Rodríguez

Fox Sports no cabe en el castillo de Disney... ¿En dónde sí?


A Disney ya le urgía. Tanto, que la mañana del 12 de marzo no fue el Instituto Federal de Telecomunicaciones ni algún medio informativo mexicano el primero en dar el anuncio de humo blanco, sino Bloomberg en Estados Unidos. México era el único mercado que faltaba en autorizar la fusión de las operaciones de Fox.

La decisión mexicana fue en sintonía con las de reguladores de otros países. En Estados Unidos, el proceso se destrabó cuando el organismo antimonopolios autorizó la unión a cambio de la venta de 22 canales deportivos regionales en vez de fusionarlos con ESPN.

La Unión Europea puso como condición que el imperio del ratón vendiera sus intereses en canales de televisión factual (entretenimiento basado en sucesos reales), es decir, su participación en A+E Television Networks, empresa que tenía en sociedad con Hearst, que controla A+E, History, H2, Crime & Investigation, Blaze y Lifetime.

En Brasil, Disney enfrentó la oposición de Globo Comunicacao e Participacoes que generó inquietudes sobre una concentración excesiva en la propiedad de redes deportivas, así que el regulador impuso como condición que Fox Sports sea vendida porque en el castillo de las princesas ya tienen ESPN.

En México, Grupo Televisa adoptó la misma posición que la brasileña Globo. ¿Qué decidió el Instituto Federal de Telecomunicaciones? En el caso de la televisión factual:

“...la acumulación de los contenidos audiovisuales de Disney (A&E, History, H2 y Lifetime) y los de Fox (National Geographic y Nat Geo Wild) daría lugar a una participación conjunta mayor a 40% del mercado, medido en términos de audiencia.

En este mercado, también participa Discovery que cuenta con una participación similar. No obstante, como resultado de la concentración, el número de competidores se reduciría de tres a dos y, para evitar riesgos de coordinación entre ellos, el Pleno decidió imponer condiciones conductuales, entre las cuales están:

- Mantener controles para evitar que los consejeros y directivos relevantes de Disney en Grupo A&E tengan acceso a información o participen en forma alguna en las decisiones relacionadas con la comercialización y distribución de estos contenidos, toda vez que los canales “fácticos” de Disney actualmente son comercializados por Grupo A&E que está formado por un grupo de empresas sobre las que Disney puede tener influencia.

- La obligación de que la provisión y licenciamiento de los canales “fácticos” de las partes (National Geographic y Nat Geo Wild) se mantengan separados de los canales “fácticos” que actualmente comercializa Grupo A&E (A&E, History, H2 y Lifetime). Lo anterior considera los canales para el STAR y también a los servicios ofrecidos en internet como TV Everywhere y over the top u OTT”.

Con respecto a la concentración de canales deportivos, el Instituto Federal de Telecomunicaciones tomó el mismo camino que el organismo regulador brasileño:

“En esta categoría se advirtieron riesgos importantes a la competencia, ya que la concentración daría lugar a que las partes acumulen en su conjunto cerca de 80% de este mercado, medido en términos de audiencia, donde Disney participa con los canales ESPN y Fox con los canales Fox Sports. En consecuencia, se advirtió que de la concentración resultaría una empresa con la capacidad unilateral de afectar la oferta o los precios para los proveedores de STAR, sin que dichos efectos puedan ser contrarrestados por otros competidores.

Toda vez que la acumulación es considerable, se encontró que no serían suficientes las medidas conductuales, por lo que se optó por medidas estructurales, como sucedió en otras partes del mundo. Por ello, se ordenó la desincorporación o venta de los canales Fox Sports y todos los activos de ese negocio.

En este sentido, el Pleno resolvió imponer las siguientes medidas:

- La orden de desincorporar todo el negocio relacionado con la provisión y licenciamiento de los canales deportivos de Fox (conocidos comercialmente como Fox Sports), lo que incluye todos los activos necesarios para mantenerlo como un negocio viable e independiente de las partes (derechos de transmisión, contratos vigentes, bienes inmuebles, muebles, derechos de transmisión, entre otros).

- El plazo para desincorporar este negocio es de 6 meses, prorrogables por un periodo igual sólo con causas justificadas. En caso de no lograrse la venta a un tercero en este plazo, deberá afectarse el negocio a un fideicomiso con el mandato irrevocable de enajenar y/o liquidar el negocio.

- Para llevar a cabo la desincorporación, las partes deberán nombrar:

--- A un Administrador Independiente, quien a partir de la fecha de cierre de la operación deberá hacerse cargo de la administración del negocio a desincorporar de manera separada e independiente de las partes (Disney y la parte que adquiere de Fox).

--- A un Agente de Desincorporación, con la aprobación del IFT, que tendrá el mandato de vender el negocio de la forma más inmediata posible.

--- A un Auditor Independiente, con la aprobación del IFT, que tendrá el encargo de supervisar e informar al Instituto sobre el cumplimiento de las condiciones estructurales impuestas a las partes, lo que incluye la efectiva separación del negocio, mantener su operación independiente, preservar su viabilidad y competitividad, y realizar esfuerzos de venta.

--- El Instituto autorizará al comprador y verificará que la adquisición no genere efectos adversos a la competencia, conforme a la Ley.

- Para asegurar que la oferta de los canales deportivos se mantenga independiente, se impide a Disney proveer y licenciar los suyos (ESPN) conjuntamente con los de Fox (Fox Sports) y a adquirir o producir conjuntamente contenidos deportivos.

- Una vez concretada la venta, se imponen obligaciones a las partes para asegurar la viabilidad del negocio desincorporado, como no recomprar en todo o en parte el negocio en, por al menos, 10 años. Asimismo, durante al menos 3 años contados a partir de la venta de los canales Fox Sports, las partes no podrán reclutar a personal clave del negocio desincorporado; no podrán incrementar el número de canales deportivos en su oferta; no podrán ofrecer contenidos que en los últimos 3 años haya ofrecido en exclusiva el negocio desincorporado (Fox Sports) y deberán permitir al comprador el uso de la marca “Fox” para contenidos deportivos en TV de paga”.

Suena equilibrado, ¿no? Ahora especulemos tantito. Tampoco es que haya muchos posibles compradores para Fox Sports, aunque visto desde el ángulo opuesto, no hay alguno que tenga que entrar naturalmente al quite, lo que deja las opciones abiertas en realidad. ¿Revisamos algunas?

La primera que se generalizó es que Carlos Martínez, ejecutivo a cargo de Fox Latinoamérica, estaría buscando que el anterior dueño de Fox, el magnate Rupert Murdoch, vuelva a comprar Fox Sports en México y Brasil con el argumento de que el 80 por ciento de la programación de Fox Deportes en Estados Unidos, con la que sí se quedó, se origina en México.

Si bien ese puede ser un buen punto a su favor, al menos por ahora no habría razones en la lógica de los negocios y la política para que Murdoch se interesara en comprar activos en Latinoamérica de los que ya se deshizo. Es más, hay un mercado importante de productores que ya están negociando para convertirse en los nuevos proveedores de contenido para la señal hispana estadounidense.

Entre las opciones mexicanas, a vista simple la menos viable es Televisa. Si de lo que se trata es de inhibir monopolios, la televisora más importante del país y del mundo de los contenidos en español se convertiría en uno mucho más grande de lo que ya es en cuanto a transmisiones de futbol.

No olvidemos que su subsidiaria Sky tiene contratos para transmitir algunos partidos de varios equipos en exclusiva. Es más, Televisa ha estado construyendo estrategias para obstaculizar el crecimiento de Fox Sports en las transmisiones futboleras.

El grupo de canales ahora huérfano tiene los derechos de cinco equipos de la Liga MX: León, Monterrey, Xolos, Pachuca y Querétaro, estos últimos compartidos con Grupo Imagen. Televisa transmite los partidos como locales de América, Cruz Azul, Necaxa, Toluca, Pumas, Lobos y Tigres, este último exclusivamente por IZZI. Recientemente, dado que le es posible porque también controla la presidencia de la Femexfut y la operación de la Liga MX, comenzó con la aplicación de la idea de empalmar los horarios de los partidos, sobre todo de equipos grandes, con los que transmite Fox Sports para restarle audiencia. ¿Qué pasaría si lograra concentrar su propio poder y el de su competidor? Justo lo que buscó evitarse.

El efecto sería muy distinto si el comprador fuera TV Azteca, lo que sí generaría un equilibrio en el mercado. Esa televisora ha expresado que estudia la posibilidad de dejar el negocio del futbol dado que no arroja utilidades sino hasta ocasiona pérdidas. “Los mayores costos se relacionan de manera importante con transmisiones de equipos de futbol, que afectan al EBITDA consolidado, por lo que conforme concluyan sus derechos de exhibición evaluaremos la conveniencia de contar con ellos”, dijo el CEO, Benjamín Salinas, en la presentación del reporte financiero del último trimestre de 2018.

Sin embargo, la misma empresa muestra en su comportamiento que esa es una decisión que no le gustaría tomar. Tan es así que renovó por ocho años los contratos de sus comentaristas estrella Christian Martinoli, Luis García, Jorge Campos, Luis Roberto Alves y Carlos Guerrero para garantizar que estén en su nómina hasta el mundial de 2026 que se jugará en Estados Unidos, México y Canadá. Todo eso, aun cuando Benjamín Salinas dijo recientemente al periódico El Economista que si la FIFA no baja los precios, TV Azteca no transmitirá Qatar 2022, mundial que de cualquier manera no tendría mucho impacto de audiencia porque la diferencia horaria es de nueve horas.

¿Y Carlos Slim? Después de todo ya tiene su canal deportivo llamado Claro Sports desde 2013, que tiene bastantes sinergias con Fox Sports. Su alcance en Latinoamérica es bastante amplio particularmente mediante los sistemas de cable y DTH que América Móvil opera en la región y en México por Dish, Axtel TV e internet.

La cuestión es que la gran mayoría de los sistemas de TV de paga más importantes en el país son de Televisa y por ellos no pasan los canales de Slim, así que la cobertura de Fox Sports en México disminuiría en un tris.

Otros posibles compradores serían NBC-Universal, que tiene mucho tiempo buscando la manera de entrar a México con programación hispana producida por su filial Telemundo, y Warner Media que tiene señales de paga muy conocidas en el país como HBO, Turner y Warner.

Compradores potenciales, sí hay. Veamos qué pasa.

#Finanzas #Televisión

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Periodista y productor audiovisual

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