• Samuel Prieto Rodríguez

Acceso a las tecnologías de información



Al finalizar 2020 el 72 por ciento de la población ya tenía acceso a internet, es decir, 94.1 millones de personas según la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) que hacen el Inegi, la SCT y el IFT.



Nada mal. El tema continúa siendo la desigualdad en el acceso. En los estados más pobres es bastante menor que en los más prósperos. Otra brecha amplia pero explicable es entre el ámbito urbano y el rural dado el costo-beneficio de la infraestructura necesaria para llegar a comunidades apartadas versus el número de personas que atendería.


En promedio, un porcentaje todavía considerable de hogares mexicanos no tiene internet lo que significa que buena parte de las conexiones se hace mediante redes ajenas o planes móviles de datos.



En cuanto a los dispositivos de acceso, el dominio del smartphone es cada vez más grande mientras que las computadoras de escritorio se convierten rápidamente en piezas de museo.



Revisemos entonces el uso de los teléfonos celulares en el país. El crecimiento de usuarios no es tan grande como el de internet porque desde cinco años atrás una mayoría amplia de mexicanos ya tiene alguno que además es smartphone.



Con respecto a la computadora, los cada vez menos usuarios la utilizan fundamentalmente para tareas escolares y laborales.



En cuanto a la televisión, sigue siendo por mucho el medio de comunicación masiva de mayor alcance y cobertura: el 91.5 por ciento de los hogares tiene al menos una.


Un dato interesante es que las conexiones con smart TV son muy limitadas. Apenas el 18.7 por ciento de los usuarios dicen utilizarlas, lo que significa que la gran mayoría utiliza la tele para ver la tele, no tanto los servicios SVOD.



La radio es escuchada por el 64.9 por ciento de la población, unos 75.8 millones de personas.



Esta información proviene de una encuesta. Este detalle es importante porque la experiencia indica que en este tema, muchas personas suelen mentir sobre su acceso y hábitos de consumo, lo que ha creado mitos como el de la muerte prematura de la televisión o el de un acceso a internet mayor del que existe realmente, como quedó demostrado con las clases a distancia por la pandemia.


Sin embargo, aun así arroja datos muy reveladores sobre la situación real de este universo en el país.